el dinamismo de la estabilidad

No es que yo sea una canosa sabuesa, pero me ha parecido ir observando a lo largo de estos años que ser emocionalmente estable requiere un esfuerzo INMENSO.

Es importante saberlo y aún más admitirlo. Y creo que eso es lo que llevamos peor. Cuando estamos mal, nos rebelamos y  llamamos a todas las puertas, a veces a las erróneas.

Desde que he empezado a trabajar como médico de familia, no deja de asombrarme la gran confianza y con ella, carga emocional, que muchísimos individuos depositan en su médico de cabecera. Incluso, a veces, delegan responsabilidades laborales, familiares y conyugales que a un médico no le pertocan.

Un ejemplo muy gracioso, fue el de una pobre señora a la que el vecino de arriba, haciendo obras en el suelo, le había destapado y descolgado todos los cables de la luz. Venía por ansiedad y para saber si “sanidad” podía hacer algo sobre esto. No tenía ni idea de lo que tenía que hacer ni por donde empezar. Un buen chiste, vamos.

Pero la cosa no va de médicos. La cosa va de estabilidad. Continue reading “el dinamismo de la estabilidad”