mi abuela la sabia

Ya solo tengo una abuela. Yo diría que tiene 88, pero no estoy muy segura. Es “del norte”. Punto. Pero por si no ha quedado claro: bajita, fuertota y con un carácter que asusta. Pensándolo bien, eso no define a una abuela ni a los del norte, pero en fin, así es ella.

El caso es que la pobre mujer el otro día se cayó y le dieron unos puntillos en la ceja. Mi madre me dice que ya está bien y que ya va a la playa otra vez con mi padre, como suelen hacer casi cada día de verano, aprovechando que pasa una temporadita en nuestra casa.

Yo le he contestado a mi madre, que si está hecha de hierro o qué, que si no está magullada. Todavía no he recibido respuesta, pero vaya, utilizando sus propias palabras: “A esta mujer habrá que matarla.”

Todas estas sandeces tienen un porqué. Simplemente hoy estaba “trabajando”, y pongo trabajando entre comillas porque se supone que esas horas eran libres (o así es como cree que es la madre de la familia para la que trabajo) y me ha venido a la cabeza una de las mitiquísimas frases de mi abuela: “Las cosas, en caliente”.

Dicho así, de sopetón, no es que sea muy partidaria de la frasecilla. Si me la tomara al pie de la letra habría partido más de una cara… Fijo. Pero esto mi abuela lo suelta cuando está toda puesta en una tarea que le han encomendado o que se ha autoasignado. “¡Las cosas, en caliente!”, dice, y se friega las manos y parece un huracán. Y si se te ocurre molestarla o “decirla” algo, cuida no te caigan unas palabrillas. Jajajaja. ¡Buenísima!
Total, que yo estaba hoy de lavadora a secadora y de arriba abajo porque “las cosas, en caliente”. Me preguntaba si sería algo de familia  o simplemente es que es obvio. Me he quedado con la opción número dos. Ahora lo escribo y lo repienso y me surgen cientos de cuestiones, como por ejemplo, autogestión del tiempo laboral o cómo ser un buen jefe.

En fin, que mi madre tampoco se ha cansado nunca de repetir el “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, que aunque no venga a ser lo mismo, se asimila.

Y yo he cogido los trastos y me he puesto en lo mío, que no es menos trabajo.


P.s: Como dato curioso, hablando con un amigo el otro día, descubrí que, en inglés, aplazar una tarea para más tarde tiene el curioso nombre de procrastinate (procrastinar in spanish) lo cual a mi amigo en cuestión le sonaba fatal, porque su joven hermana lo suele usar mucho en plan coña y a él recuerda a procrear. Sí… ese especial sentimiento protector de hermanos hacia hermanas… jajaja

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8 thoughts on “mi abuela la sabia

  1. no sabia yo que se habia partío la sejaaaaaaaaaa!!!!que horrrrol!!!

    i per cert… en fa 87! que no te enteras cosa guapaaaaa

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